Cerramos la campaña de atún rojo 2026 reafirmando nuestro compromiso con la pesca selectiva
Hemos completado con éxito nuestra campaña anual de pesca de atún rojo (Thunnus thynnus) en el Mediterráneo occidental, alcanzando el 100% de la cuota asignada, un total de 4.045 toneladas obtenidas a través de la pesca conjunta. La última captura de la temporada tuvo lugar el pasado 8 de junio, poniendo fin a una campaña que ha vuelto a demostrar la eficacia de nuestro modelo de pesca selectiva, nuestro compromiso con la sostenibilidad y la excelencia que define cada una de nuestras operaciones.

Una campaña marcada por la selectividad y la calidad
Este año hemos desarrollado la campaña durante tres semanas, completando 17 días efectivos de pesca. Las condiciones meteorológicas nos obligaron a permanecer cuatro jornadas sin actividad en alta mar, pero también hemos dedicado más tiempo a aplicar rigurosamente nuestros criterios de selección, priorizando siempre la calidad del recurso por encima de la velocidad de captura.
Nuestro objetivo no es capturar más peces, sino optimizar la biomasa capturada. Por ello, hemos centrado nuestros esfuerzos en localizar y capturar ejemplares adultos de gran tamaño, evitando activamente los bancos con una elevada presencia de atunes jóvenes o de menor peso.
Nuestro compromiso: la misma biomasa con menos peces
En Balfegó trabajamos bajo unos estándares internos que van más allá de los requisitos establecidos por la normativa internacional. Durante esta campaña hemos vuelto a aplicar nuestro modelo de pesca selectiva, descartando aquellos bancos que contenían un porcentaje elevado de ejemplares de entre 30 y 60 kilos.
Incluso en situaciones en las que las redes ya estaban cerradas, hemos realizado liberaciones selectivas cuando los ejemplares no cumplían con nuestros criterios de calidad y sostenibilidad.
Aunque la legislación permite la captura de atunes a partir de los 30 kilos, nosotros buscamos ejemplares que superen ampliamente los 100 kilos. Desde una perspectiva biológica y de sostenibilidad, resulta mucho más eficiente cubrir la cuota con un menor número de ejemplares adultos que hacerlo a costa de un mayor impacto sobre individuos jóvenes. Nuestro propósito es claro: capturar la misma biomasa posible con el menor número de peces, y los resultados de esta campaña vuelven a avalar este modelo.
Un gran despliegue humano y logístico
La campaña ha requerido la coordinación de una compleja operativa formada por 13 barcos de cerco procedentes de España, Francia e Italia, además de 26 embarcaciones de apoyo, generando más de 350 empleos directos.
Como en cada campaña, toda la actividad ha estado supervisada por observadores independientes de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) y monitorizada mediante tecnología de cámaras estereoscópicas, que permiten verificar con precisión el peso medio de los ejemplares capturados.
Actualmente seguimos avanzando en una de las fases más delicadas del proceso: el traslado de los atunes vivos hacia nuestras instalaciones frente a la costa de L’Ametlla de Mar. Para ello coordinamos el remolque de 19 piscinas de transporte acuícola móvil, garantizando en todo momento el bienestar de los animales y la máxima seguridad operativa.

El valor diferencial de Balfegó: las personas
Detrás de cada campaña hay un equipo humano excepcional. Coordinar una flota de estas dimensiones en alta mar exige una gran precisión técnica, experiencia y capacidad de organización. Sin embargo, nuestro mayor orgullo reside en la profesionalidad, el respeto y el cuidado con el que nuestras tripulaciones tratan a cada animal durante todas las fases del proceso.
Esa combinación de conocimiento técnico, sensibilidad y compromiso es la que nos permite garantizar una calidad gastronómica reconocida internacionalmente y, al mismo tiempo, mantenernos fieles a los valores que han definido a Balfegó desde nuestros inicios.
Más de cuatro décadas transformando la pesca del atún rojo
Somos una familia de pescadores de L’Ametlla de Mar (Tarragona) que, en los años ochenta, decidió apostar por el futuro del atún rojo. Tras décadas de trabajo, innovación y compromiso, hemos contribuido a transformar la manera de capturar, estudiar, comercializar y divulgar esta especie, convirtiéndonos en un referente mundial del sector.
Nuestros atunes viven en piscinas marinas frente a la costa de L’Ametlla de Mar durante un máximo de un año y son alimentados exclusivamente con pescado azul. Gracias a este modelo, somos la única empresa del mundo capaz de extraer los atunes del mar bajo demanda y en su punto óptimo de grasa, garantizando un producto libre de estrés y con una calidad gastronómica que hoy está presente en algunos de los mejores restaurantes del mundo.
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